Santa Cruz de Tenerife, 10 abr (EFE).
– La Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife ha absuelto a dos hermanos acusados de introducir drogas en la prisión Tenerife II en la que uno de ellos permanecía como interno.
La Fiscalía solicitaba tres años y tres meses y el pago de 8.
000 euros para cada uno de ellos, mientras que el abogado de la defensa, José Honorio Pérez, pedía la libre absolución, como finalmente ocurrió.
Los hechos tuvieron lugar el 10 de febrero de 2022 cuando sobre las once de la mañana funcionarios del centro penitenciario realizaron un cacheo a uno de los encausados, interno en el recinto tras haber terminado un vis a vis familiar con su hermano.
Aunque inicialmente al preso en el primer registro no se le encontró ningún objeto o sustancia prohibida, seguidamente fue trasladado al Hospital Universitario de Canarias (HUC) para realizarle pruebas radiológicas en las que se observaron dos objetos alargados.
En su interior llevaban 33 gramos de resina de cannabis y 7,5 de cocaína con una riqueza del 64%, aunque nunca se acreditó que estas sustancias estuvieran dedicadas a su distribución con terceras personas ni que se las hubiera facilitado su hermano.
El fallo determina que no hay pruebas suficientes para concluir con que se cometió un delito, “con plena convicción, sin dejar margen a la duda” de la participación de los acusados en los hechos que se les atribuía, si bien se probó que el propio procesado llevaba droga en su cuerpo.
Pero acto seguido éste negó que se la hubiera facilitado su hermano y dijo que la había adquirido en el interior de la cárcel a otra persona y que era para consumo propio dada su adicción.
El familiar también negó que hubiese entregado las sustancias al interno y de hecho no se pudo demostrar que así ocurriera ni que éstas fueran destinadas a ser vendidas en el interior del recinto penitenciario y tampoco existen testigos de estas acusaciones.
La Sala tiene en cuenta que el preso es adicto desde los 15 años que fue cuando acudió por primera vez a la Unidad de Atención a las Drogodependencias en 2018 y tras abandonarla solicitó en 2023 ser sometido a un tratamiento de desintoxicación en el HUC.
La Audiencia apunta que si se tienen en cuenta las cantidades de droga aprehendidas y las que se consideran que sirven para consumo propio, junto con otros factores, no se puede concluir con que las sustancias intervenidas fueran a servir para el tráfico, pese a que superan ligeramente los límites fijados para el autoconsumo.
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