Las Palmas de Gran Canaria, 30 oct (EFE).
– La temporada de mayor riesgo de incendios forestales en Canarias, entre el 1 de junio y el 15 de octubre, ha terminado sin incidentes de gravedad, si bien se ha incrementado el número de emergencias un 7,3 %, al pasar de las 41 registradas el año pasado a las 44 de este 2026.
Así lo ha informado este viernes el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (Cecoes) del Gobierno de Canarias en un comunicado en el que ha detallado que de estos 44 incidentes, 39 se clasificaron como conatos -afectan a una hectárea o menos- y otros cinco como incendios forestales -superan la hectárea de afección-.
Por islas, Gran Canaria sumó 20 incidentes (16 conatos y cuatro incendios forestales) y Tenerife registró 19 episodios (18 conatos y un incendio forestal), mientras que en La Palma se contabilizaron tres conatos, y en El Hierro y La Gomera, uno en cada isla.
Dado que casi nueve de cada diez incidentes permanecieron en la categoría de conato, la Dirección General de Emergencias del Gobierno de Canarias ha querido destacar que ello refleja la importancia de detectar de forma temprana cualquier indicio de incendio, movilizar con rapidez los recursos de extinción y mantener una coordinación eficaz entre las administraciones competentes y los servicios que intervienen en estas situaciones.
En este sentido, el viceconsejero de Emergencias y Aguas del Gobierno de Canarias, Marcos Lorenzo, ha resaltado el trabajo coordinado de los cabildos, los servicios de extinción, el Cecoes y el resto de los recursos intervinientes, así como la colaboración ciudadana para comunicar cuanto antes cualquier indicio de incendio.
«La detección temprana y la coordinación entre todos los servicios que intervienen en una emergencia son fundamentales para dar una respuesta rápida y eficaz ante cualquier incendio forestal.
La colaboración ciudadana también es esencial para alertar cuanto antes de cualquier columna de humo o indicio de fuego», ha señalado.
Además, la concentración de conatos o incendios en una misma zona, como ocurre con los episodios registrados en el entorno de Cazadores, en Gran Canaria, evidencia la necesidad de mantener una vigilancia específica en las áreas con mayor exposición al riesgo y de reforzar de forma continua las actuaciones de prevención, que debe mantenerse durante todo el año.
Y es que, tal y como ha apuntado el Cecoes, la finalización del periodo de mayor peligro no implica la desaparición del riesgo de incendio forestal: las condiciones meteorológicas, el estado de la vegetación y las características del territorio pueden favorecer la aparición y propagación del fuego también fuera de los meses de verano.
«Es importante no bajar la guardia, extremar las precauciones y adaptar la vigilancia a las condiciones de cada momento», ha agregado el viceconsejero, quien también ha instado a llamar al 112 en caso de detectar cualquier incidente.
EFEcas/mrgz
