Santa Cruz de Tenerife, 29 oct (EFE).
– Especialistas en psiquiatría, psicología y gestión sanitaria han defendido este jueves en la Universidad de La Laguna (ULL) la necesidad de abordar la salud mental desde una perspectiva integral, que tenga en cuenta tanto los factores clínicos como las circunstancias personales y sociales que influyen en el bienestar emocional.
El encuentro, celebrado en el marco de una nueva edición de ‘ULL Debates’ bajo el título ‘Nuestra salud mental’, ha reunido a profesionales del ámbito sanitario y académico para analizar los retos de la prevención, la atención psicológica y psiquiátrica y el acompañamiento a las personas con problemas de salud mental, según ha informado la ULL en un comunicado.
El catedrático de Psiquiatría de la ULL Carlos de las Cuevas ha advertido del riesgo de medicalizar las dificultades emocionales propias de la vida cotidiana, pero también de minimizar el sufrimiento de quienes padecen trastornos mentales.
De las Cuevas, que ha participado en la organización de la jornada, ha subrayado que la salud mental está condicionada por la interacción de factores biológicos, psicológicos y sociales, por lo que su abordaje no puede limitarse al ámbito sanitario.
Asimismo, ha defendido la necesidad de crear entornos en los que pedir ayuda no sea motivo de vergüenza y en los que las personas no sean valoradas únicamente por sus resultados académicos o profesionales.
Durante la mesa redonda, moderada por la periodista de Radio Televisión Canaria Marta Rodríguez, la psiquiatra María del Rosario Cejas Méndez ha señalado que emociones como la tristeza, el miedo y la frustración forman parte de la experiencia humana y que la necesidad de intervención profesional debe evaluarse en función de la intensidad del malestar y de sus repercusiones en la vida cotidiana.
Cejas, doctora en Medicina y profesora asociada de Psiquiatría de la ULL, ha incidido también en la importancia de conocer la historia personal y el entorno de cada paciente para realizar una evaluación adecuada.
Por su parte, el psiquiatra del Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín Fernando Rodríguez Otero ha destacado las consecuencias del aislamiento social, especialmente entre las personas con trastornos mentales graves, y el papel de las relaciones personales y los espacios de apoyo en los procesos de recuperación.
Desde la perspectiva psicológica, el catedrático de la ULL Wenceslao Peñate Castro ha defendido el uso de intervenciones respaldadas por la evidencia científica y ha destacado los avances en los tratamientos psicológicos para abordar distintos problemas de salud mental.
El director general de Salud Mental y Adicciones del Servicio Canario de la Salud, Fernando Gómez-Pamo Guerra del Río, ha incidido en la importancia de ofrecer una atención cercana, basada en la escucha, la empatía y el acompañamiento.
Gómez-Pamo ha reconocido que los servicios sanitarios no siempre pueden resolver las circunstancias personales o sociales que provocan malestar, aunque sí pueden contribuir a aliviar el sufrimiento y proporcionar herramientas para afrontarlo.
La jornada ha abordado también la influencia de las redes sociales en el bienestar psicológico, la precariedad y la incertidumbre, así como el papel de las instituciones universitarias en la creación de entornos que favorezcan la salud mental.
EFEbrr/acp
