Las Palmas de Gran Canaria, 27 oct (EFE).
– La Concejalía de Urbanismo del Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana (Gran Canaria) llevará este jueves al pleno la ordenanza municipal destinada a dar seguridad jurídica a los propietarios de apartamentos y bungalós de uso residencial en zonas turísticas.
Según ha informado este martes el Ayuntamiento en un comunicado, la iniciativa supone un paso para dar respuesta a una reivindicación histórica de los afectados y aclarar una situación que durante décadas ha generado incertidumbre entre numerosas familias.
Entre las principales medidas de la ordenanza, destaca la posibilidad de que los propietarios soliciten al Ayuntamiento un certificado que identifique la situación jurídica del uso residencial de sus apartamentos o bungalós.
El certificado permitirá dejar constancia de si ese uso es conforme al planeamiento, se encuentra en situación legal de consolidación o está fuera de ordenación, según las circunstancias acreditadas.
La ordenanza establece un plazo de un mes para la emisión de estas certificaciones desde su solicitud, conforme al procedimiento previsto.
La nueva regulación municipal tiene como objetivo identificar las diferentes situaciones jurídicas de los usos residenciales existentes en la zona turística litoral y determinar el régimen aplicable a cada uno, conforme a la legislación urbanística y turística, señala la nota.
Para ello, establece diferentes supuestos en función de la antigüedad del uso residencial, su autorización y las disposiciones legales vigentes en cada momento.
Las principales referencias son el Plan General de Ordenación Urbana de 1996, la Ley de Renovación y Modernización Turística de Canarias de 2013 y la Ley del Suelo de Canarias de 2017, añade la nota.
La regulación distingue tres grandes situaciones jurídicas: los usos residenciales conformes al planeamiento, aquellos que se encuentran en situación legal de consolidación y los que están fuera de ordenación, con las condiciones y limitaciones que correspondan en cada supuesto.
La concejala de Urbanismo, Davinia Ramírez (CC), ha explicado que «no todas las viviendas tienen la misma situación jurídica y por eso es fundamental determinar cuándo comenzó su uso residencial, si contaba con autorización y qué legislación le resulta aplicable».
Con esta ordenanza «damos claridad a situaciones que hasta ahora han generado muchas dudas entre los propietarios», ha remarcado.
Uno de los aspectos relevantes del documento es que los usos residenciales existentes antes de la entrada en vigor del deber de uso turístico establecido en 2013 mantienen el régimen jurídico que les correspondía con anterioridad.
Asimismo, la ordenanza contempla las situaciones de consolidación previstas en la legislación del suelo y el tratamiento aplicable a los usos existentes antes del 1 de enero de 2017 cuando se lleve a cabo la futura especialización urbanística.
Para la emisión de certificados, los servicios municipales podrán examinar documentación como escrituras de propiedad, licencias, información registral y catastral, antecedentes administrativos, empadronamientos, contratos o datos de suministros, entre otros medios que permitan acreditar el uso residencial del inmueble.
La problemática del uso residencial en la zona turística tiene una especial dimensión social en San Bartolomé de Tirajana, ya que, los antecedentes de la ordenanza recogen que, según datos del acuerdo plenario de junio de 2024, un total de 17.
536 personas estaban empadronadas en diferentes núcleos turísticos del municipio, entre ellos Playa del Inglés, Sonnenland, Campo Internacional, Meloneras, San Agustín, Bahía Feliz y Playa del Águila.
La cifra refleja la importancia de la presencia residencial en la zona turística, aunque no supone que todos estos vecinos se encuentren afectados por los conflictos jurídicos que aborda la regulación.
El objetivo es que los vecinos puedan conocer con mayor certeza qué derechos tienen y disponer de un procedimiento para acreditarlos.
El primer teniente de alcalde, Alejandro Marichal, ha destacado que la presentación de esta ordenanza es el resultado de años de trabajo para encontrar una respuesta municipal a una problemática compleja, marcada por los cambios legislativos y las diferentes interpretaciones sobre el uso residencial en las zonas turísticas.
El responsable municipal ha señalado que la ordenanza parte de la convivencia histórica entre el uso residencial y el turístico en diferentes zonas del litoral de San Bartolomé de Tirajana.
La futura especialización urbanística de los usos residenciales y turísticos se abordará mediante el Plan de Modernización de Maspalomas–Costa Canaria o, en su defecto, a través del planeamiento general.
EFEcda/cas
