Leer a Pérez Galdós, una vía para conjurar la imposición de estándares de belleza en redes

Las Palmas de Gran Canaria, 27 oct (EFE).

– Leer las obras de Pérez Galdós es una práctica que debería extenderse para conjurar la imposición de estándares de belleza desde las supuestamente plurales redes sociales y los problemas psicológicos que generan a no pocas mujeres, en especial a las jóvenes, según sostiene una de las ponentes del XIII Congreso Internacional dedicado al autor.

La investigadora de la Universidad Federico II de Nápoles Assunta Claudia Scotto plantea que, frente a la visión frecuentemente unidireccional que ofrece la ventana abierta al mundo que, de partida, se podría considerar que es la pantalla de un móvil u otro dispositivo, el llamado padre del Realismo español plantea una visión crítica que cuestiona los patrones impuestos y «nos dice que todo depende de quién observa, de quién mira y por qué mira».

Algo que se pone de manifiesto, de hecho, en varias de las novelas del escritor isleño, donde «tenemos distintas perspectivas: de los personajes, del narrador, del lector, que se pueden contradecir como contraste de la una con la otra, enviando el mensaje final de que ‘hay quienes encajan y quienes no’, en lo bello y hasta lo normal», afirma Assunta.

Esta estudiosa italiana de la obra del novelista planteará su tesis con la ponencia ‘Cuerpos que no encajan: personajes femeninos en la narrativa de Benito Pérez Galdós», programada para el jueves 29 de octubre en la tercera jornada del XIII Congreso Internacional Galdosiano, que ha arrancado este martes en la ciudad natal del autor, Las Palmas de Gran Canaria.

Como ejemplo emblemático, en declaraciones a EFE, ha citado al personaje de Marianela, protagonista del libro de igual nombre de quien la investigadora subraya que, «ya desde el principio de la novela, se presenta como una mujer fea», tanto que «ella misma se describe como fea y se pregunta: ¿quién me va a amar, quién?», pero matizando que el desarrollo del texto mismo acaba por poner en duda esa verdad que al comienzo parecía plantearse como incuestionable.

Puesto que luego aparece un personaje, «un ciego, que se enamora de ella porque aprecia la belleza de su persona», y más tarde incluso surge quien desmiente rotundamente su presunta fealdad, «un médico que analiza su cuerpo y dictamina que su cuerpo está muy bien proporcionado y que ella no es fea, aunque siempre todo la llevara a percibirse a sí misma así», ha expuesto.

Concluyendo que el problema y la desgracia iniciales de Marianela son parte de un artificio, nacido de la circunstancia de que «su idea de belleza radica en una visión de la sociedad de su época, en una ideal femenino que no tiene nada de absoluto», pese a que pudiera dar impresión de lo contrario.

Y ese es un engaño que desmonta Galdós en escenas de otras de sus obras, como la popular «Fortunata y Jacinta», invitando a la mujer a disentir de los cánones artificiales impuestos como mejores sin serlo por modas o intereses de variada índole que pugnan por excluir la diferencia, en el pasado pero también en el presente, donde las redes sociales son la principal vía de difusión de esos mensajes unidireccionales.

Por esa razón, volver la vista a Galdós «puede servir para abrir la mente» y liberarse de ese tipo de imposiciones, hasta el punto de que «estoy convencida de que sus novelas deberían ser leídas todos los días por el mundo para desmontar falsos mitos dañinos para las personas, y especialmente para la mujer».

Y algo similar ha planteado la también ponente en el congreso Akiko Tsuchiya, investigadora estadounidense de origen japonés, en referencia a la violencia machista, cuyas razones considera que analizó en sus obras Pérez Galdós mucho antes de que el fenómeno fuera admitido, tipificado y combatido claramente en el siglo XXI, atisbando caminos para entenderlo y luchar contra sus dramáticas consecuencias.

En especial -ha destacado Akiko Tsuchiya a preguntas de EFE- en lo que se refiere a la violencia económica, ejercida por los hombres que imponen a sus parejas femeninas valiéndose de que carecen de ingresos propios o, en última instancia, dependen del dinero de sus maridos o compañeros.

Una forma de violencia esta de la que ya se hacía eco en su obras Pérez Galdós y que siguen sufriendo no pocas mujeres de nuestros días, «como pudimos ver claramente en la época del confinamiento» por la covid-19, cuando «hubo muchas mujeres que no tuvieron más remedio que soportar estar encerradas con sus maltratadores por falta de medios económicos para vivir por su cuenta», ha declarado.

La investigadora, llegada de la estadounidense Universidad Washington en San Luis, ha hecho estas afirmaciones al hilo de su ponencia ‘La violencia de género en la sobras de Galdós’, que ha presentado este martes en la jornada inaugural del congreso.

Reunión que ha inaugurado el presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, que ha insistido igualmente en alabar la vigencia de los mensajes de lo escritos de Pérez Galdós, afirmando que «es todo lo contrario a un escritor del pasado» pese al tiempo que hace que falleció, y lo ha reivindicado como «una voz de rebeldía frente a la deriva totalitaria» que ha dicho se extiende por el país y el mundo como una amenaza a la humanidad.

EFEcms/cda(foto)