‘El Baba’ admite haber matado a su cuñado «por miedo» pero asegura que no inició el tiroteo

HUELVA 21 Oct. (EUROPA PRESS) –

M.S., conocido como El Baba, acusado de asesinato con alevosía por el tiroteo que acabó con la vida del su cuñado, R.M., el 10 de septiembre de 2024 en el barrio de El Torrejón, en Huelva capital, y que se saldó con otras dos personas heridas de diferente consideración, ha admitido este miércoles que fue el autor mortal del tiro que acabó con su vida y ha asegurado que lo hizo por miedo a que lo matara a él tras presentarse en su edificio, según su versión, con un cuchillo y gritando te mato, te mato.

Así lo ha manifestado en su declaración en el último día de juicio que se celebra en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Huelva y donde El Baba se encuentra acusado como presunto autor de los delitos de asesinato consumado con alevosía –por el que Fiscalía pide 20 años–, homicidio en grado de tentativa –siete años– y tenencia ilícita de armas –por el que pide un año y seis meses de cárcel–.

Durante su declaración, El Baba ha señalado que ese día se encontraba en la puerta de su vivienda con el otro hombre que resultó herido cuando L.M. pasó con su coche en diferentes ocasiones y se paró delante de ellos de forma desafiante hasta que en la última ocasión paró con el coche y sacó la mano con un brik de leche dentro y comenzó a disparar, de forma que hirió a un hombre y él consiguió entrar en su edificio.

Tras ello, ha explicado que subió a su casa con miedo y que comenzó a disparar desde una ventana a las ruedas del coche de L.M. con la intención de que se fuera, pero asegura que no le dio. Así, ha continuado relatando que salió al rellano a hablar con su hermana y su padre cuando apareció R.M. con un cuchillo en la mano diciéndole que lo iba matar y que el creyó que iba acompañado por L.M.

M.S. ha señalado que entonces realizó dos tiros disuasorios para que R.M. se marchara y que su cuñado sí llegó a subir al final de las escaleras del rellano de su piso, con lo que ha justificado el disparo que acabó entrando en casa de su vecina –el segundo disuasorio– pero que, al ver que no se marchaba, le disparó porque venía a matarle y temía por su vida.

De la misma manera, El Baba ha afirmado que el tiroteo en la calle lo inició L.M. –hermano del fallecido para el que piden Fiscalía 15 años y medio de cárcel por dos presuntos delitos de homicidio en grado de tentativa y tenencia ilícita de armas– porque nunca le ha podido ver pero que con R.M. y el resto de la familia siempre se había llevado muy bien.

En este sentido, ha asegurado que su exmujer no bajó a la calle durante el tiroteo y que ha declarado contra él porque L.M. la tiene amenazada como a todo el barrio y que incluso ha mantenido conversaciones con ella ya en la cárcel tras los hechos porque se amaban mucho.

Finalmente, El Baba ha subrayado que, aunque temía por su vida, hubiera sido mejor que lo hubieran matado porque le han quitado a toda su familia. Han matado a mi padrastro, a mi madre y ha mi hermana embarazada de ocho meses y a mi otra hermana le pegaron cinco tiros, ha concluido.

L.M. ASEGURA QUE NO COMENZÓ EL TIROTEO

Por su parte, su otro cuñado, L.M. ha asegurado que fue El Baba quien comenzó el tiroteo. Así, ha explicado que él pasaba por la zona cuando vio a mucha gente junto a M.S. y que este se levantó de la silla en la que se encontraba sentada, sacó un arma y comenzó a disparar a su coche desde atrás, de forma que uno de los disparos le dio en la cabeza por lo que perdió el control del coche y chocó contra otros.

En ese momento, ha explicado que salió del coche y llego al 24 horas desde donde le llevaron al hospital del que salió sobre las 17,30 o 18,00 horas y fue entonces cuando supo de la muerte de su hermano.

L.M. ha relatado que pasó por allí tras ir a recoger a su hija del colegio sobre las 14,00 horas, pero que finalmente se la llevó su madre, y ha subrayado que llevaba la silla de la niña en el asiento del copiloto, por lo que ha justificado que no podía llevar ahí una bolsa con nada, además de remarcar que él no realizó ningún disparo y que en su coche en ese momento no llevaba nada de lo que posteriormente halló la Policía Nacional.

Igualmente, ha asegurado que le contó todo al agente de la Policía Nacional cuando se entrevistó con él en el hospital, al que, según ha aseverado, le dijo que él no pegó ningún tiro y que su coche se quedó abierto en la calle hasta las once de la noche cuando un amigo suyo lo recogió y lo llevó a un taller, por lo que no estuvo custodiado.

De la misma manera, ha apuntado que una persona del barrio fue testigo y le contó que mientras su coche se encontraba en la calle metieron tiros dentro, que entraron en su coche y que abrieron el maletero, pero que esta persona no quiere contar por miedo a que le hagan algo a él y a su familia.

L.M. ha asegurado que se llevaba muy bien con su cuñado y que todo cambió cuando M.S. apuñaló a dos chavales de una familia gitana porque siempre ha sido muy conflictivo y que cuando esta familia le pidió que se hiciera cargo de sus actos él se negó, lo echó de la tienda y cortó su relación con su cuñado.

Desde entonces, ha señalado que ha tenido altercados con M.S. antes del tiroteo del 10 de septiembre de 2024 y que unos días antes disparó contra la parte trasera de su coche, pero que no quiso denunciar nada y lo dejó pasar. Igualmente, se ha referido al otro hombre que resultó herido y ha señalado que lo conoce de toda la vida y siempre se había llevado bien con él. Cuestionado por cómo explica sus heridas, L.M. ha subrayado que allí había mucha gente disparando.