Adam provoca en la Safor (Valencia) un temporal «extraordinario» con un precedente: la riada del 3 de noviembre de 1987

VALÈNCIA 19 Oct. (EUROPA PRESS) –

La dana Adam ha provocado que la comarca valenciana de la Safor esté viviendo un temporal extraordinario, según recalca la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en la Comunitat Valenciana, que apunta que para encontrar un precedente en la zona hay que remontarse al año 1987.

No es la primera vez que pasa, pero en la climatología de la comarca de la Safor, solo encontramos el precedente del 3 de noviembre de 1987, por lo que hay que considerar que ha sido un temporal extraordinario, recalca la agencia estatal en sus redes sociales.

La Aemet recuerda ese episodio de 1987 y que la Safor oficialmente tiene el récord de precipitación acumulada en España en 24 horas, con 817 l/m2 en Oliva, que sería precedente del actual.

Según se señala en el artículo La riada de la Safor del 3 de noviembre de 1987: relato de las 24 horas más lluviosas registradas en España –que publicó en el año 2023 el meteorólogo José Ángel Núñez–, una característica sobresaliente de la climatología de la Comunitat Valenciana es la extrema intensidad que pueden alcanzar los episodios de lluvias torrenciales que la afectan con bastante frecuencia.

De hecho, los 817 mm recogidos el 3 de noviembre de 1987 en el pluviómetro de Oliva, localidad situada en la costa sur de la provincia de Valencia, está entre los registros de precipitación acumulada en 24 horas más altos de Europa, indica.

No obstante, el artículo comenta que, sobre las lluvias de los días 3 y 4 de noviembre de 1987, que a la comarca de la Safor afectaron sobre todo el día 3, ya que el día 4 las precipitaciones se trasladaron a localidades interiores de la provincia de Valencia, en la Vall dAlbaida y la Ribera Alta, ha habido controversia sobre la realidad de los datos registrados. En concreto el dato más controvertido era el registrado en la estación de Oliva, que, como puede verse en una tarjeta, el colaborador anotó 817 l/m2 el día 3.

En este sentido, recuerda que en climatología se trabaja con datos del llamado día pluviométrico, en el cual se registra la lluvia desde las 07 horas de un día a las 07 horas del día siguiente (hora UTC), en vez de con el día civil (de 00 a 24). Esto se hace así porque, históricamente (y aún así sigue siendo), el gran volumen de datos de lluvia proviene de estaciones manuales no automáticas gestionadas por personal voluntario altruista.

Este sistema se ideó hace más de 100 años, en 1911, para poder tener una red extensa de observatorios que pudiese ser económicamente viable. Como el personal que realizaba esas observaciones era voluntario, lógicamente no se le podía pedir que realizase medidas a las 00 horas de cada día, por lo que se instituyó el denominado día pluviométrico, de forma que las precipitaciones en 24 horas en España se toman de 07 a 07 horas, es decir, los observadores altruistas se comprometían a tomar medidas de lluvia y temperatura una vez al día, a las 07 horas que, en general, era la hora de comienzo de la jornada laboral.

En 2007, cuando se cumplió el 20 aniversario de las inundaciones de la Safor se hizo una revisión de todos los registros que se tenían de ese día. Como no era posible aumentar los datos disponibles, ya que la red SAIH de la Confederación Hidrográfica del Júcar no tiene registros de esa situación, y tampoco había pluviógrafos que dieran una idea de la distribución temporal de las lluvias torrenciales, se tuvo que recurrir a testimonios de personas que vivieron de cerca aquella situación.

TESTIMONIOS

Los primeros testimonios son de meteorólogos que estaban ese día de servicio, como el que fuera jefe del Grupo de Predicción, Víctor Alcover, que relata que la lluvia comenzó por la mañana, que durante la madrugada no había constancia de lluvias importantes en la zona, y las primeras llamadas que se recibieron de Protección Civil fueron ya a media mañana.

Algunos de los testigos narran la intensidad del temporal con anécdotas como que la corriente arrastraba los coches por las calles de Oliva e, incluso, era capaz de desplazar un camión de tipo tráiler de varias toneladas de peso.