Santa Cruz De Tenerife, 16 oct (EFE).
– El portavoz nacional del PP, Borja Sémper, ha prometido este viernes «un cambio de rumbo» en política migratoria si su formación accede al Gobierno, de tal forma que se modificará la ley de Extranjería para «dejar de hablar ya de reparto» de menores y comenzar a hablar «de retorno».
En declaraciones a los medios de comunicación en Tenerife el dirigente popular se ha mostrado dispuesto a modificar la legislación en este ámbito «y sin duda la de Extranjería va a ser una de ellas», para lo que se va a aprovechar las herramientas que permite la legislación europea.
Ha puntualizado que al hablar de inmigración obviamente se trata de seres humanos y, si son menores, la cuestión es «más sensible aún salvo que tengas horchata en las venas, es algo que a todos nos interpela».
Y por ello, ha añadido, lo primero que se debe hacer cuando un menor llega a las costas españolas «es acogerle y protegerle, tratarle con una humanidad reforzada» y lo segundo, ha puntualizado, es que vuelva con su familia y si no se la encuentra, tiene que hacerse cargo el Gobierno de su país.
Ha advertido Borja Sémper de que «la política social marroquí no se puede hacer con los servicios públicos españoles, se acabó» y por ello no se va a hablar en la siguiente legislatura de reparto, sino de retorno.
Esto vale para cualquier lugar de España, pero singularmente en Canarias, y cómo afecta a Europa en general, a todos los españoles y a las islas de una manera especial «la no política de migración de este Gobierno» porque, ha agregado, la gestión en este ámbito se puede hacer de dos maneras, bien y mal, y el Ejecutivo lo ha hecho «rematadamente mal».
Hay que tener en cuenta que aunque se trata de seres humanos, y es fundamental recordar siempre «que no estamos hablando de paquetería exprés» sino de personas «que vienen o llaman a nuestra puerta buscando un futuro mejor, también hay que decir a todo el mundo con claridad que España no puede acoger un solo inmigrante más que no venga con un puesto de trabajo».
«Nuestros servicios públicos están tensionados, está tensionada la sanidad, la educación, el mercado de la vivienda.
Socialmente, este país no puede acoger a más inmigración irregular», ha advertido Sémper, para que quien la política de inmigración tiene que pasar desde la humanidad a ser una política identificable, contundente y clara.
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