Gran Canaria insiste en actuar frente a «la ambición de Marruecos» y su puerto en Dajla

Las Palmas de Gran Canaria, 15 oct (EFE).

– El Cabildo de Gran Canaria insiste en la necesidad de actuar frente a las «ambiciones de Marruecos» de copar espacios y actividades económicas esenciales de Canarias con iniciativas como crear Dakhla Atlantique, «un puerto diseñado para competir estratégicamente con el de La Luz y de Las Palmas», ha dicho este jueves su presidente, Antonio Morales.

El presidente insular ha hecho estas declaraciones al presentar el documento «Retos a los que se enfrenta el Puerto de Las Palmas ante las nuevas tendencias de las redes logísticas en regiones de África Occidental», un «Informe Técnico Estratégico» encargado por el Cabildo para analizar «el impacto potencial del desarrollo del puerto de Dakhla Atlantique sobre el sistema Marítimo-Portuario de Canarias».

«Y, particularmente, sobre la posición competitiva del Puerto de Las Palmas», según se especifica en una síntesis del contenido del estudio, que subraya que «la conclusión principal del informe es que Dakhla Atlantique no representa actualmente una amenaza de sustitución directa e inmediata para el Puerto de Las Palmas, pero sí introduce una modificación estructural del entorno competitivo del Atlántico Medio que debe ser anticipada».

Ya que, si bien las instalaciones de la isla tienen a su favor «un conjunto de activos acumulados durante décadas que no pueden reproducirse de forma inmediata» como principal fortaleza frente a esa futura competencia, «estas ventajas no son permanentes ni irreversibles», advierte.

Además, «los nuevos desarrollos portuarios africanos pueden incorporar desde su origen infraestructuras modernas, automatización, zonas industriales y soluciones energéticas de nueva generación con menor dependencia de activos heredados, inversiones hundidas y rigideces organizativas propias de sistemas portuarios maduros» como los del archipiélago, añade.

Al tiempo, el documento apunta a los posibles efectos del posicionamiento del nuevo puerto marroquí en espacios hasta ahora ocupados por Canarias más allá de su condición de competidor de La Luz, puesto que «puede modificar progresivamente las condiciones de competencia, conectividad, localización de actividades económicas y prestación de servicios marítimos».

Y plantea que «la relevancia de esta cuestión se encuentra directamente vinculada a las características estructurales de Canarias», en la medida en que «su condición insular y ultraperiférica, su elevada dependencia de las importaciones y la ausencia de alternativas terrestres convierten al transporte marítimo en un elemento esencial para el funcionamiento económico y territorial del archipiélago».

Hasta el punto de que «más del 99 % de la mercancía que entra en Canarias, medida en toneladas, lo hace por vía marítima», indica, concluyendo que, «en consecuencia, la competitividad portuaria no debe interpretarse exclusivamente en términos empresariales o de captación de tráfico, sino también como una cuestión de resiliencia económica, abastecimiento, costes para las empresas y los consumidores y continuidad territorial» en lo que a las islas respecta.

Por ello, aunque «está bien que no nos alarmemos» ante la iniciativa, igualmente «está bien que tengamos todos los datos, que dispongamos de toda la información y que trabajemos de manera coordinada para afrontar los retos de futuro» que supone el desarrollo de Dakhla Atlantique y, en conjunto, del «macrosistema portuario» impulsado por el Gobierno marroquí en que se enmarca, «que ya ha afectado seriamente a Algeciras y que nos puede afectar a nosotros», ha sostenido Antonio Morales.

El presidente del Cabildo ha reiterado, así mismo, sus acusaciones sobre que esas acciones están en línea con «las ambiciones de Marruecos sobre nuestras tierras, sobre nuestras aguas, sobre la seguridad sahariana occidental» y se están llevando a cabo incluso, según ha planteado, sin preocuparse de vulnerar la legalidad internacional, porque Dajla, donde se erige el nuevo puerto, «es un territorio ocupado».

Todo ello persiguiendo una expansión del área de influencia marroquí que se teme que hasta acabe por repercutir directamente sobre el futuro de Canarias y de las condiciones de vida en el archipiélago.

Ejemplo de ello -ha precisado- es la compra del 45 % del capital de la compañía marítima Boluda por una empresa pública marroquí que, en principio, a resultas de esas operación «se sentaría de manera directa en el consejo de administración de la Autoridad Portuaria de las Palmas».

Circunstancia que «nos preocupa» -ha recalcado Morales-, «porque eso, desde luego, puede hacer que Marruecos intervenga de manera directa en sectores estratégicos como el portuario canario, que participe de manera directa en las decisiones que se toman en nuestros puertos».

EFEcms/pcr