Santa Cruz de Tenerife, 8 oct (EFE).
– La consejera de Sanidad del Gobierno de Canarias, Esther Monzón, ha vinculado el aumento de las agresiones al personal sanitario con factores como la mejora de los sistemas de registro, una mayor concienciación del problema entre los profesionales y el aumento de la actividad asistencial.
Monzón, quien ha matizado que el 79 % de las agresiones denunciadas son verbales, ha respondido en comisión parlamentaria sobre ese asunto al diputado de Vox Nicasio Galván, quien ha pedido a la consejera, sin éxito, que confirmara si el aumento de las agresiones es del 29 %, así como que desglosara las incidencias entre atención primaria y hospitalaria y que detallara qué centros cuentan con seguridad privada.
El diputado ha subrayado que este aumento de la violencia se suma al estrés laboral del personal sanitario «por el maltrato» que sufre en asuntos como el modelo de contratación.
Esther Monzón, quien ha mostrado su solidaridad y apoyo a los profesionales sanitarios y no sanitarios que han sufrido alguna agresión, ha señalado que es un problema que ha ido en aumento en todas las comunidades autónomas en los últimos años, pero ha subrayado que los trabajadores y trabajadoras tienen a su disposición un plan de prevención de las agresiones que se viene aplicando en el Servicio Canario de la Salud (SCS) desde el año 2007.
Ha vinculado el aumento de las notificaciones de agresión con factores como la mejora de los sistemas de registro, la concienciación de los profesionales y una actividad asistencial que ha aumentado hasta los 10,4 millones de consultas de atención primaria y los 3,4 millones de consultas de atención hospitalaria.
«Esos datos ponen de manifiesto que la asistencia sanitaria se realiza, en términos generales, en un ambiente de normalidad y de respeto», ha asegurado la consejera, quien ha precisado que el 79 % de las agresiones denunciadas son de tipo verbal y afectan principalmente al personal sanitario y en menor medida al personal de categoría no sanitaria.
La consejera ha detallado que el plan de prevención del SCS hace frente a este problema con medidas como el registro informático de las agresiones, solicitudes de asesoramiento jurídico que se tramitan a través de los colegios de abogados o la remisión a la Fiscalía Provincial de las denuncias recibidas y en su caso a la Policía Nacional y a la Guardia Civil.
Monzón ha señalado que ha aumentado el número de efectivos de seguridad en los centros asistenciales, «con presencia permanente cuando es necesario», y se han instalado mamparas y sistemas internos de alarma antipánico, con botones de alarma y apertura de puertas con pulsador.
La consejera ha anunciado que pronto se firmará un protocolo con el Tribunal Superior de Justicia de Canarias para poder tramitar rápidamente las denuncias de todo el personal, siguiendo el modelo que tiene el Colegio de Médicos de Las Palmas.
EFEacp/spf
