Las Palmas de Gran Canaria, 7 oct (EFE).
– Animar a los ciudadanos a donar sus órganos para salvar otras vidas cuando mueran es todavía una labor necesaria en Canarias, pese a ser una de las comunidades españolas con mejores datos en la materia, según han apuntado doctores y pacientes este miércoles.
Al presentar en rueda de prensa el cuarto encuentro regional de personas que han recibido un trasplante de órganos, el coordinador de la unidad de trasplantes del Hospital Universitario Doctor Negrín, Vicente Peña, ha subrayado cómo incluso cuando alguien desea ser donante, su voluntad puede verse truncada por su familia, que niegue la autorización para usar su corazón, pulmón u otros abrumados por el dolor del momento.
Por esa razón, ha animado a recurrir a la manifestación anticipada de voluntad, documento que consagra su deseo y evita que interfieran otras personas y que, por ejemplo, se puede formalizar fácilmente incluso desde la web del Colegio de Médicos de Las Palmas.
La sede de esta organización acogerá el cuarto Encuentro de Trasplantados de Canarias, programado para el 17 de octubre a fin de facilitar el contacto y la colaboración entre quienes comparten esa condición para mejorar su calidad de vida.
Ya que «los pacientes trasplantados necesitan seguimiento prácticamente toda la vida», pues «recibir un trasplante es una de las intervenciones, uno de los procesos más complejos que hay en sanitariamente, pero es que, además, el cuidado de ese órgano intentamos que después sea exquisito, sobre todo por los problemas que se asocian al trasplante», ha dicho Vicente Peña.
Ha agregado que, «si no hay un cuidado preciso, cercano a los pacientes, el resultado siempre va a ser peor».
Y a ello se suma la necesidad de seguir tomando medicación y afrontar problemas psicológicos y sociales que afectan al destinatario de un órgano.
Por ese motivo existe la Asociación de Enfermos del Corazón de Canarias, ha indicado su presidente, Antonio Francisco Suárez, exponiendo: «A este grupo de personas no le vale con ir a la sanidad privada, porque no tenemos recursos para eso, y el gasto nuestro en medicina es mucho, y el gasto de pruebas médicas también».
No obstante, Suárez ha valorado las mejoras habidas desde los tiempos en que, 18 años atrás, tuvo que acudir a Madrid para recibir un corazón, aguardando dos años y medio a lograrlo, cuando hoy en día los trasplantes se hacen en Canarias y la espera media va de dos a cuatro meses.
Prueba de ello es el caso de Aday Peña, joven de 24 años trasplantado de corazón que ha referido: «Yo estuve en lista de espera desde alrededor de octubre de 2025 y a finales de enero me operaron».
Sobre el resultado apunta que su vida «ha cambiado a muchísimo mejor.
Al final, yo estaba bastante limitado en cuanto a, por ejemplo, la actividad física, al ánimo, al cansancio, y ahora hago deporte todos los días, tengo buenos hábitos saludables y, si sigo con esta recuperación, puedo incorporarme en un futuro a mi trabajo».
Y el suyo es solo uno de muchos casos que se dan cada año en Canarias, donde el Hospital Doctor Negrín, que centraliza los trasplantes de corazón de las islas, ya ha superado, a principios de octubre, la cifra de los hechos en todo el año 2025, rebasando la veintena, ha destacado Vicente Peña.
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