Señalan que los policías están hacinados en estancias de hasta ocho literas y sin aire acondicionado atendiendo unas 200 llamadas diarias
MADRID, 20 Ago. (EUROPA PRESS) –
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) y el sindicato policial Jupol han asegurado este jueves que los policías desplegados en Ceuta tras la entrada masiva de inmigrantes procedentes de Marruecos están al límite y han exigido alojamientos dignos y el refuerzo de la plantilla.
CSIF y Jupol se han reunido de urgencia para abordar las condiciones laborales y de vida de los agentes en el marco del despliegue en Ceuta, que está en un estado de preocupante abandono, colapso organizativo y de seguridad, según han denunciado en un comunicado.
En este contexto, han informado de que el trato dispensado a los policías es inadmisible y denigrante puesto que se encuentran hacinados en módulos militares, en estancias de hasta ocho literas, donde se alojan siete u ocho agentes sin climatización ni aire acondicionado, con un único ventilador por módulo en pleno verano, aseos y duchas manifiestamente insuficientes y graves problemas de ventilación.
SE DA PRIORIDAD A LOS ASALTANTES
CSIF y Jupol afirman que los migrantes tienen incluso más duchas que de las que disponen las fuerzas de seguridad. Se está priorizando a los asaltantes (…) no se puede seguir exigiendo una disponibilidad absoluta y un rendimiento al límite sin ofrecer a cambio unas condiciones mínimas de dignidad y protección legal, han añadido.
Así, reclaman alojamientos óptimos y la actualización inmediata de las dietas para el conjunto de los empleados públicos en Ceuta, que, según han denunciado, están totalmente desfasadas frente a la realidad socioeconómica actual de la ciudad autónoma.
En referencia a las plantillas, ambos organismos apuntan a la escasez estructural de personal que ahoga al servicio policial ordinario. En concreto, según las cifras proporcionadas, hay unos 60 antidisturbios por turno, en un total de 180, una cifra absolutamente insuficiente para abordar la actual situación en Ceuta con todavía unos 10.000 asaltantes, como poco, establecidos de forma irregular tras la entrada masiva.
Ponen el foco en que la Policía Local ejecuta escrupulosamente las acciones que se les ordenan, pero siempre dentro de sus competencias y zonas asignadas.
Mientras, los agentes nacionales están desbordados atendiendo hasta 200 llamadas diarias con dotaciones bajo mínimos que deben repartirse en turnos de 24 horas, lo que imposibilita garantizar una protección segura tanto para la ciudadanía como para los propios agentes.
ACTUACIONES HOSTILES SIN RESPALDO
Por último, CSIF y Jupol denuncian que las intervenciones diarias que llevan a cabo son extremadamente complejas y hostiles y no cuentan con el respaldo de directrices operativas claras ni una cobertura jurídica sólida por parte de la Administración.
Así las cosas, consideran imperativo dotar a los funcionarios de un marco de seguridad jurídica eficaz para que no queden desamparados legalmente tras cumplir con su deber.
CSIF ha aprovechado para reiterar su exigencia al Gobierno de la activación inmediata de la Ley de Seguridad Nacional en Ceuta bajo un mando único de perfil estrictamente técnico. Resulta inaceptable que la gestión de una crisis de Estado quede encallada en disputas partidistas y fricciones competenciales, lamenta el sindicato, que asegura que un mando único garantizaría una agilidad operativa real, una coordinación integral de servicios esenciales y la seguridad y el dimensionamiento de las plantillas
La presión que soporta Ceuta ha rebasado todos los límites de la capacidad humana, han rematado.

