Avanza el reconocimiento del lobito herreño como raza autóctona

La Frontera (El Hierro), 2 jun (EFE).

– El consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria del Gobierno de Canarias, Narvay Quintero, mantuvo este lunes, en la finca Fuente del Río, en Echedo, una reunión con el presidente de la Asociación para la Recuperación del Lobo Herreño (Amilobo), Manuel Pérez Ramírez, para avanzar en la tramitación del reconocimiento del lobito herreño como raza autóctona.

La intención es impulsar la posible incorporación del lobito herreño al Catálogo Oficial de Razas de Ganado de España del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

Al encuentro asistieron también el director general de Ganadería, Andrés Díaz Matoso, de forma telemática, y el jefe de servicio de Producción, Mejora y Comercialización Ganadera, Juan Muñoz.

Según explicó Quintero, la solicitud de reconocimiento oficial debe canalizarse a través de una asociación de criadores, y este encuentro ha permitido revisar el estado de la documentación, concretar los siguientes pasos y determinar en qué ámbitos puede prestar apoyo técnico el Gobierno de Canarias.

«El reconocimiento del lobito herreño como raza autóctona supondría un gran avance para proteger un patrimonio genético, ganadero y cultural propio de El Hierro y del conjunto de Canarias, por lo que vamos a colaborar para que el expediente avance con las máximas garantías», señaló.

Por su parte, el presidente de Amilobo explicó que buena parte de la labor desarrollada para su protección se debe a «los pastores de la isla que tradicionalmente han trabajado con el lobito herreño».

En este sentido, indicó que la raza estuvo cerca de desaparecer en los años setenta tras la introducción de razas foráneas en la isla, que comenzaron a hibridar con los ejemplares existentes hasta poner en riesgo su continuidad.

Pérez explicó que, a partir de los trabajos de reproducción iniciados en los años ochenta, se consiguió reducir la consanguinidad y avanzar en la recuperación de «un perro que responde al estándar que consideramos propio del lobito herreño».

El presidente de Amilobo añadió que actualmente existen ejemplares no solo en Canarias, sino también en la Península, otros países europeos, Estados Unidos y Venezuela.

En relación con el procedimiento para su reconocimiento como raza autóctona, indicó que «falta unificar la documentación ya disponible, como el estándar, la caracterización y la función morfológica», aunque subrayó que el trabajo técnico está muy avanzado.

«Lo tenemos prácticamente todo y se ha demostrado que es una raza propiamente dicha», afirmó, antes de expresar su confianza en que el reconocimiento pueda producirse «si no este año, el próximo».

Quintero puso en valor la labor que Amilobo desarrolla desde 1988 para la recuperación del lobito herreño, así como las actuaciones de reproducción, divulgación, adiestramiento y formación vinculadas a esta raza.

La asociación logró en 2013 el primer registro de la raza mediante examen morfológico y pruebas de ADN orientadas a su identificación y al desarrollo del árbol genealógico, y en 2015 obtuvo el reconocimiento de la Real Sociedad Canina de España como grupo étnico, paso previo relevante hacia su reconocimiento definitivo como raza autóctona.

Por su parte, Díaz Matoso destacó que «la conservación de las razas autóctonas forma parte de la estrategia del Gobierno de Canarias para proteger la biodiversidad ganadera del archipiélago y preservar recursos genéticos vinculados a nuestra historia, al territorio y a las formas tradicionales de manejo».

La presencia del lobito herreño en la isla está vinculada a la memoria ganadera herreña y a los usos tradicionales del pastoreo.

Aunque su origen exacto no está plenamente determinado, existen referencias históricas y testimonios que apuntan a la presencia de cánidos de pequeño tamaño y aspecto lobuno asociados al manejo del ganado.

El Instituto Canario de Investigaciones Agrarias (ICIA), en colaboración con la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, realizó en 2011 un estudio morfométrico sobre el lobito herreño que determinó, entre otros rasgos, su tamaño mediano, con un peso promedio de 21,9 kilos en machos y 21,1 en hembras.

Tradicionalmente ha sido utilizado como perro de pastoreo de cabras y ovejas por su resistencia, temperamento y capacidad de trabajo en el medio rural herreño.

EFEgf/acp1010832